Guías prácticas
Una rutina diaria de actividad mental: ideas sencillas
Cómo repartir a lo largo del día actividades que hagan pensar, mover el cuerpo y mantener el contacto, sin convertirlo en una obligación.
Mantenerse activo no exige un plan riguroso ni horas de ejercicios. Funciona mejor una rutina sencilla, agradable y repetida, en la que la mente, el cuerpo y la vida social se den la mano. Estas ideas sirven de punto de partida; lo importante es adaptarlas a los gustos y a la energía de cada persona.
Tres principios antes de empezar
- Que apetezca. Si una actividad se vive como una obligación, se abandona.
- Que suponga un pequeño reto. Lo que ya sale solo apenas ejercita.
- Que sea constante. Veinte minutos cada día valen más que dos horas un domingo.
Por la mañana: despertar la cabeza
- Leer el periódico o un libro con el desayuno y comentar una noticia con alguien.
- Un pasatiempo corto: un crucigrama, un sudoku o unas partidas de un juego de lógica.
- Escribir: la lista de la compra de memoria, unas líneas en un diario o una carta.
A media mañana: moverse
La Organización Mundial de la Salud recomienda a las personas mayores al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada, además de ejercicios de fuerza y equilibrio. Caminar a buen ritmo, bailar, nadar o hacer gimnasia suave en grupo cuentan. El ejercicio cuida el corazón, el ánimo y el sueño, y todo ello repercute en la cabeza.
Después de comer: un rato tranquilo
Es buen momento para actividades que hagan pensar sin cansar: un rompecabezas, un juego de mesa, ordenar fotos antiguas y recordar quién sale en ellas, o aprender algo con un vídeo.
Por la tarde: compañía
La comisión de The Lancet incluye el aislamiento social entre los factores de riesgo modificables. Una llamada, un café con una amiga, una partida de cartas en el centro de mayores o una videollamada con los nietos son tan valiosos como cualquier ejercicio mental.
Por la noche: desconectar
Conviene dejar las pantallas un rato antes de dormir y mantener un horario regular. Dormir bien es parte del cuidado de la mente.
Una semana de ejemplo
| Día | Mente | Cuerpo | Compañía |
|---|---|---|---|
| Lunes | Crucigrama y lectura | Paseo de 30 minutos | Llamada a un familiar |
| Martes | Rompecabezas lógico | Gimnasia suave en grupo | Café con una amiga |
| Miércoles | Aprender algo nuevo (un idioma, una receta) | Paseo de 30 minutos | Videollamada con los nietos |
| Jueves | Sudoku | Baile o natación | Partida de cartas |
| Viernes | Escribir unas líneas | Paseo largo | Comida en familia |
| Sábado | Juego de mesa | Excursión corta | Actividad en el barrio |
| Domingo | Ordenar fotos y recordar | Descanso activo | Visita o llamada |
Aprender algo nuevo, de vez en cuando
La investigación destaca la novedad: en el Synapse Project, las personas mayores que aprendieron fotografía digital o patchwork durante tres meses mejoraron más en memoria que las que hicieron actividades conocidas. Apuntarse a un taller, aprender a tocar un instrumento o empezar un idioma son retos excelentes.
Sin culpa
Habrá días con menos ganas o menos energía. No pasa nada: la rutina es una ayuda, no un examen. Lo que cuenta es la tendencia a lo largo de las semanas.
Este contenido es divulgativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Si te preocupan cambios en la memoria, tuyos o de alguien cercano, consulta con tu médico.
Fuentes
- Organización Mundial de la Salud. Directrices sobre actividad física y hábitos sedentarios, 2020
- Livingston G. et al. Dementia prevention, intervention, and care: 2024 report of the Lancet standing Commission. The Lancet, 2024
- Park D. C. et al. The Synapse Project. Psychological Science, 2014
- National Institute on Aging. Cognitive health and older adults
Este contenido es divulgativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Si te preocupan cambios en la memoria, tuyos o de alguien cercano, consulta con tu médico.