Guías prácticas
Cómo enseñar a usar una app a una persona mayor sin agobiar
Paciencia, notas a mano y dejar que toque: técnicas sencillas para acompañar a un familiar mayor con el móvil o la tablet sin frustración.
«Dame, que te lo hago yo». Es la frase que más repetimos cuando ayudamos a un familiar con el móvil, y también la que menos ayuda. Aprender a usar una aplicación nueva a los 70 u 80 años es perfectamente posible; lo que cambia es el ritmo y la forma. Además, aprender algo nuevo es en sí mismo una buena actividad mental: el Synapse Project de la Universidad de Texas relacionó el aprendizaje de habilidades nuevas con mejoras en la memoria de personas mayores.
Antes de empezar: el cuándo y el dónde
- Elige un momento tranquilo, sin prisas ni ruido. Mejor por la mañana o cuando la persona esté descansada.
- Siéntate al lado, no enfrente, para ver la pantalla desde el mismo ángulo.
- Comprueba que tiene las gafas puestas y que el volumen y la letra están a su gusto.
Siete técnicas que funcionan
1. Que toque ella
El aparato está en sus manos. Tú das indicaciones. Cuesta más al principio, pero es la única forma de que lo recuerde después.
2. Un objetivo por sesión
Hoy, hacer una videollamada. Otro día, mandar una foto. Querer enseñarlo todo de una vez es la receta del agobio.
3. Palabras de su mundo
«Toca el dibujo del teléfono verde» funciona mejor que «abre la app». Evita tecnicismos: icono, aplicación, notificación… o explícalos una vez con calma.
4. Repetir sin impaciencia
Repetir es normal y necesario. Si notas que te impacientas, haz una pausa. Una actitud tranquila transmite que equivocarse no pasa nada.
5. Una chuleta en papel
Escribe los pasos con letra grande y, si puede ser, con el dibujo del icono. Una hoja junto a la tablet da seguridad cuando no estás.
6. Celebrar lo conseguido
Cada pequeño logro cuenta. La confianza es lo que hace que la persona vuelva a intentarlo sola.
7. Volver a los pocos días
Lo aprendido se asienta con la práctica. Una sesión corta de repaso a los dos o tres días vale más que una larga.
Errores comunes que conviene evitar
- Hablar deprisa y hacer varios gestos seguidos.
- Cambiar ajustes sin explicar qué se ha tocado.
- Instalar muchas aplicaciones a la vez.
- Corregir con frases como «ya te lo he dicho».
Empezar por algo que apetezca
La motivación lo es todo. Si a la persona le gustan los pasatiempos, un juego tranquilo puede ser una excelente primera aplicación: se aprende a tocar, a volver atrás y a retomar sin la presión de una llamada o un trámite. Elige uno sin anuncios, para que no aparezcan ventanas que confundan.
Cuando no eres tú quien enseña
Muchos ayuntamientos, bibliotecas y centros de mayores ofrecen talleres de alfabetización digital gratuitos. Aprender en grupo, con personas de la misma edad, quita presión y suma compañía.
Fuentes
Este contenido es divulgativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Si te preocupan cambios en la memoria, tuyos o de alguien cercano, consulta con tu médico.