Lo que dice la ciencia

Olvidos normales y cuándo conviene consultar

Qué olvidos son propios de la edad, qué señales merecen una consulta médica y cómo plantear el tema con un familiar sin alarmismo.

· 2 min de lectura

¿Dónde he dejado las gafas? ¿Cómo se llamaba aquel actor? Con los años, todos notamos que algunas cosas cuestan un poco más de recordar. La mayoría de estos olvidos son normales y no indican ninguna enfermedad. Saber distinguirlos de las señales que sí merecen atención ayuda a vivir con más tranquilidad y a actuar a tiempo cuando hace falta.

Olvidos propios de la edad

El Instituto Nacional sobre el Envejecimiento de Estados Unidos (NIA) describe como habituales en el envejecimiento:

  • Tardar más en aprender cosas nuevas o en recordar un nombre.
  • Perder objetos de vez en cuando, como las llaves o las gafas.
  • Olvidar una cita y acordarse más tarde.
  • Tener una palabra «en la punta de la lengua».
  • Necesitar más concentración para hacer dos cosas a la vez.

Lo característico es que no interfieren con la autonomía: la persona sigue gestionando su casa, su dinero y su vida.

Señales que merecen una consulta

La Alzheimer's Association y el NIA señalan algunas señales que conviene comentar con el médico, sobre todo si son nuevas o van a más:

  • Olvidos que afectan a la vida diaria: repetir la misma pregunta, perder información reciente con frecuencia.
  • Dificultad para planificar o resolver problemas que antes eran sencillos, como seguir una receta o llevar las cuentas.
  • Desorientación en lugares conocidos o con las fechas.
  • Problemas para encontrar palabras en una conversación de forma frecuente.
  • Guardar objetos en sitios extraños y no poder volver sobre los propios pasos.
  • Cambios de humor o de personalidad, apatía, retirada de actividades sociales.
  • Errores de juicio importantes, por ejemplo con el dinero.

Una o varias de estas señales no son un diagnóstico. Muchas tienen causas tratables: problemas de tiroides, falta de vitaminas, efectos de medicamentos, depresión, mala audición o mal descanso.

Comparativa rápida

Normal con la edadConviene consultar
Olvidar dónde se dejaron las llavesOlvidar para qué sirven las llaves
Recordar más tarde una cita olvidadaOlvidar citas a menudo y no recordarlas
Buscar una palabra de vez en cuandoPerder el hilo de las conversaciones con frecuencia
Equivocarse alguna vez con un pagoNo poder llevar las cuentas como antes
Sentirse cansado de algunas obligacionesPerder el interés por casi todo

Por qué consultar pronto

En España, según la Fundación Pasqual Maragall, más de 900.000 personas viven con demencia, y una parte importante no llega a tener un diagnóstico formal. Consultar pronto permite descartar causas tratables, recibir información y apoyo, y planificar con tiempo.

Cómo hablarlo con un familiar

  • Elige un momento tranquilo y un tono de preocupación, no de reproche.
  • Habla de situaciones concretas, no de etiquetas.
  • Propón la consulta como una revisión general, igual que la de la vista.
  • Ofrece acompañar a la cita.

¿Y los juegos?

Mantenerse mentalmente activo es una buena costumbre a cualquier edad, pero ningún juego sirve para detectar, tratar ni frenar una enfermedad. Si hay preocupación, el paso correcto es siempre el médico.

Este contenido es divulgativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Si te preocupan cambios en la memoria, tuyos o de alguien cercano, consulta con tu médico.

Fuentes

  1. National Institute on Aging. Memory problems, forgetfulness, and aging
  2. Alzheimer's Association. 10 early signs and symptoms of Alzheimer's
  3. Fundación Pasqual Maragall. Nota de prensa sobre la demencia en España, 2024

Este contenido es divulgativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Si te preocupan cambios en la memoria, tuyos o de alguien cercano, consulta con tu médico.