Lo que dice la ciencia
Olvidos normales y cuándo conviene consultar
Qué olvidos son propios de la edad, qué señales merecen una consulta médica y cómo plantear el tema con un familiar sin alarmismo.
¿Dónde he dejado las gafas? ¿Cómo se llamaba aquel actor? Con los años, todos notamos que algunas cosas cuestan un poco más de recordar. La mayoría de estos olvidos son normales y no indican ninguna enfermedad. Saber distinguirlos de las señales que sí merecen atención ayuda a vivir con más tranquilidad y a actuar a tiempo cuando hace falta.
Olvidos propios de la edad
El Instituto Nacional sobre el Envejecimiento de Estados Unidos (NIA) describe como habituales en el envejecimiento:
- Tardar más en aprender cosas nuevas o en recordar un nombre.
- Perder objetos de vez en cuando, como las llaves o las gafas.
- Olvidar una cita y acordarse más tarde.
- Tener una palabra «en la punta de la lengua».
- Necesitar más concentración para hacer dos cosas a la vez.
Lo característico es que no interfieren con la autonomía: la persona sigue gestionando su casa, su dinero y su vida.
Señales que merecen una consulta
La Alzheimer's Association y el NIA señalan algunas señales que conviene comentar con el médico, sobre todo si son nuevas o van a más:
- Olvidos que afectan a la vida diaria: repetir la misma pregunta, perder información reciente con frecuencia.
- Dificultad para planificar o resolver problemas que antes eran sencillos, como seguir una receta o llevar las cuentas.
- Desorientación en lugares conocidos o con las fechas.
- Problemas para encontrar palabras en una conversación de forma frecuente.
- Guardar objetos en sitios extraños y no poder volver sobre los propios pasos.
- Cambios de humor o de personalidad, apatía, retirada de actividades sociales.
- Errores de juicio importantes, por ejemplo con el dinero.
Una o varias de estas señales no son un diagnóstico. Muchas tienen causas tratables: problemas de tiroides, falta de vitaminas, efectos de medicamentos, depresión, mala audición o mal descanso.
Comparativa rápida
| Normal con la edad | Conviene consultar |
|---|---|
| Olvidar dónde se dejaron las llaves | Olvidar para qué sirven las llaves |
| Recordar más tarde una cita olvidada | Olvidar citas a menudo y no recordarlas |
| Buscar una palabra de vez en cuando | Perder el hilo de las conversaciones con frecuencia |
| Equivocarse alguna vez con un pago | No poder llevar las cuentas como antes |
| Sentirse cansado de algunas obligaciones | Perder el interés por casi todo |
Por qué consultar pronto
En España, según la Fundación Pasqual Maragall, más de 900.000 personas viven con demencia, y una parte importante no llega a tener un diagnóstico formal. Consultar pronto permite descartar causas tratables, recibir información y apoyo, y planificar con tiempo.
Cómo hablarlo con un familiar
- Elige un momento tranquilo y un tono de preocupación, no de reproche.
- Habla de situaciones concretas, no de etiquetas.
- Propón la consulta como una revisión general, igual que la de la vista.
- Ofrece acompañar a la cita.
¿Y los juegos?
Mantenerse mentalmente activo es una buena costumbre a cualquier edad, pero ningún juego sirve para detectar, tratar ni frenar una enfermedad. Si hay preocupación, el paso correcto es siempre el médico.
Este contenido es divulgativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Si te preocupan cambios en la memoria, tuyos o de alguien cercano, consulta con tu médico.
Fuentes
Este contenido es divulgativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Si te preocupan cambios en la memoria, tuyos o de alguien cercano, consulta con tu médico.