Juegos y tecnología
Juegos sin anuncios ni trampas para gastar: por qué importa
Anuncios, monedas virtuales, cajas al azar y cuentas atrás: cómo funcionan los diseños que presionan para gastar y cómo proteger a un familiar.
«Gratis» es la palabra más repetida en las tiendas de aplicaciones. Pero muchos juegos gratuitos se financian de dos maneras: mostrando anuncios o vendiendo dentro del juego. No hay nada malo en ello si se hace con claridad. El problema aparece cuando el diseño está pensado para que se gaste más tiempo o más dinero del que uno querría.
Los anuncios: el coste invisible
Un juego con anuncios cobra en atención. Cada pocos minutos aparece un vídeo de treinta segundos, a veces con un botón de cierre diminuto o que tarda en aparecer. Para una persona mayor, esto tiene varios inconvenientes:
- Rompe la concentración, que es justo lo que hace valioso un pasatiempo.
- Confunde: algunos anuncios imitan juegos o mensajes del sistema.
- Puede llevar a instalar otras aplicaciones o a abrir páginas sin querer.
Las vidas y la energía
Muchos juegos limitan las partidas: cuando se acaban las «vidas», hay que esperar, ver un anuncio o pagar. Es un diseño eficaz para generar ingresos y poco amable para quien solo quiere jugar un rato tranquilo.
Las monedas virtuales
Gemas, diamantes, monedas de oro… Comprar con una moneda intermedia oculta el precio real. ¿Cuánto son 450 gemas? Hay que hacer cuentas, y esa dificultad favorece gastar más. En marzo de 2025, la red europea de autoridades de protección del consumidor (CPC), coordinada por la Comisión Europea, publicó unos principios clave sobre monedas virtuales en los videojuegos:
- El precio en dinero real de la moneda y de lo que se compra con ella debe mostrarse con claridad.
- La información sobre lo que se compra y los derechos del consumidor debe darse antes de pagar.
- El diseño no debe aprovechar vulnerabilidades, especialmente las de los menores.
Son principios orientativos basados en la normativa europea de prácticas comerciales desleales.
Las cajas al azar
Las llamadas «cajas de botín» o cofres sorpresa reparten premios por suerte a cambio de dinero o de moneda virtual. Su mecánica se parece mucho a la del juego de azar, y por eso varios países europeos las han analizado o regulado.
La presión del tiempo
«Oferta solo durante 59:59». Las cuentas atrás, los packs que desaparecen y los avisos de «último día» empujan a decidir rápido. Comprar con prisa casi nunca es buena idea.
Las promesas de salud
Otra forma de presión, más sutil, es la de las aplicaciones que prometen proteger la memoria o retrasar el envejecimiento para justificar una suscripción. En 2016, la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos sancionó a una empresa de juegos cerebrales con 2 millones de dólares por anunciar beneficios que no podía demostrar.
Cómo proteger a un familiar
- Elige juegos sin anuncios desde el principio.
- Exige contraseña o huella para cada compra en la tienda de aplicaciones.
- Revisa de vez en cuando el historial de compras de la cuenta.
- Habla con naturalidad de cómo funcionan estos diseños: entenderlos ayuda a reconocerlos.
Lo que debería ofrecer un juego honesto
Un juego honesto dice desde el principio qué es gratis y qué cuesta, en euros, sin monedas intermedias que oculten el precio, sin cuentas atrás y sin promesas de salud. En Nilvo no hay anuncios ni vidas; el modo sencillo es gratis y sin fin, y el juego completo se desbloquea con créditos que también se ganan jugando.
Fuentes
Este contenido es divulgativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Si te preocupan cambios en la memoria, tuyos o de alguien cercano, consulta con tu médico.